‚ÄúLo que importa no es lo que la vida te hace, sino lo que t√ļ haces con lo que la vida te hace‚ÄĚ.

EDGAR JACKSON

La p√©rdida, para entenderla, es √ļtil reconocer su omnipresencia en la vida humana. En cierto modo, perdemos algo con cada paso que avanzamos en el viaje de la vida, cosas que van desde las m√°s concreta, como las persona, lugares u objetos, hasta las m√°s inmateriales, pero no por ello menos significativas como la juventud o los sue√Īos e ideales que se desvanecen cuando nos enfrentamos a las duras ‚Äúrealidades‚ÄĚ de la vida. Ni siquiera las transiciones m√°s positivas est√°n libres de la experiencia de la p√©rdida.

En el caso de la p√©rdida de un ser querido es algo que ‚Äúno escogemos‚ÄĚ. Pocas de las personas que sufren este tipo de perdidas la escogen, nos convierte en ‚Äúvictimas‚ÄĚ, en supervivientes involuntarios de enfermedades, tragedias y desgracias que sin duda habr√≠amos evitado si hubi√©ramos podido hacerlo.

Como modelo alternativo al de etapas (negación, ira, negociación, depresión y aceptación), podemos integrar el enfoque constructivista, esta perspectiva, se vasa en una visión de los seres humanos como constructores de significados, autores de unas narrativas que destacan los temas de la estructura argumental de sus vidas.

Introduce sistema de creencias de la cultura a la que pertenecen, los individuos construyen sus propias estructuras de significados, permeables y provisionales, que les ayudan a interpretar sus experiencias, a coordinar sus relaciones con los demás y a orientar sus acciones dirigiéndolas hacia objetivos significativos.

La muerte como acontecimiento puede validar las construcciones que orientan nuestras vidas o puede constituir una nueva experiencia a la que no podamos aplicar ninguna de nuestras construcciones.

El duelo es un proceso personal caracterizado por la idiosincrasia, intimidad e inextricabilidad de nuestra identidad.

El duelo es algo que nosotros hacemos, no es algo que se nos ha hecho.

El duelo nos da la oportunidad de reafirmar o reconstruir un mundo personal de significado que ha sido cuestionado por la pérdida.

Cada sentimiento cumple una función y debe entenderse como un indicador de los resultados de los esfuerzos que hacemos para elaborar nuestro mundo de significados tras el cuestionamiento de nuestras construcciones.

Construimos y reconstruimos nuestras identidades como supervivientes a la pérdida con los demás.

¬ŅCu√°ndo pedir ayuda?

Intensos sentimientos de culpa, provocados por cosas diferentes a las que hizo o dejó de hacer en el momento de la muerte de un ser querido.

Pensamientos de suicidio que van m√°s all√° del deseo pasivo de ‚Äúestar muerto‚ÄĚ o de poder reunirse con su ser querido.

Desesperaci√≥n extrema la sensaci√≥n de estar ‚Äúatrapado‚ÄĚ o ‚Äúralentizado‚ÄĚ mantenida a lo largo de varios meses de duraci√≥n.

Depresión extrema; la sensación de que por mucho que lo intente nunca va a poder recuperar una vida que valga la pena.

Ira incontrolada, que hace que sus amigos y seres queridos se distancien o que lleva a ‚Äúplanear la venganza‚ÄĚ de su p√©rdida.

Dificultades continuadas de funcionamiento que se ponen de manifiesto en su incapacidad para conservar su trabajo o realizar las tareas domésticas necesarias para la vida cotidiana.

Abuso de sustancias, confiando demasiado en las drogas o el alcohol para desterrar el dolor de la pérdida.

Ramón Jiménez Rubio.

Bibliografía:

Robert A. Neimeyer.

Aprender de la pérdida.

 

Con este documento quiero homenajear a los animales que me han acompa√Īado en la vida y que hoy siguen en ella, no siempre en la presencia real sino que tambi√©n en la presencia del coraz√≥n.

¬ŅC√≥mo expresar lo que siento ante la p√©rdida de mi amado ser sintiente? Es dif√≠cil, voy a intentarlo.

Sabemos que nos cuesta aceptar la muerte como un proceso natural, los humanos somos parte de la naturaleza y tal cual observo los animales se apegan a la vida y no quieren la muerte, nosotros no somos menos. Nuestra capacidad consciente de poder observar nuestra propia consciencia, nos plantea un reto terrible cu√°ndo sabemos o nos encontramos con se√Īales de enfermedad o de bajada de energ√≠a en nuestro animal. No sabemos c√≥mo, lo cierto es que empezamos con un proceso que tratamos en lo posible de no seguir, negamos la evidencia, buscamos que no sea as√≠, lo que sabemos y sentimos en el fondo, el dolor quiere brotar e impedimos que surja y se exprese.

Hay personas que me he encontrado en mis paseos diarios, y que se han parado un momento para comentarme de mi perro cosas así:

  • ¬ŅEs viejito?, Est√° delgado, sus patitas est√°n muy finas, ¬Ņle pasa algo?

Les he repetido una y otra vez:

  • ¬°Qu√© va! es mayor simplemente, est√° bien

Después de recibir noticias fisiológicas de pruebas veterinarias y al no poder integrar lo que me dicen, he vuelto a repetir en este caso en esos encuentros de amigos y conocidos:

  • ‚ÄúS√≥lo est√° enfermo y le doy todo lo que puedo para ayudarle‚ÄĚ.

Necesito repetir y repetir para quedarme en la realidad sin escaparme, hasta que de tanto escucharlo hacia afuera lo puedo colocar en mi interior y, a partir de ese instante comienza el duelo a brotar inexorable e implacable.

Vuelvo a intentar quedarme en el presente, cada atenci√≥n hacia mi amado animal es un acto profundo de presencia, a√ļn as√≠, muchas veces el dolor aparece de nuevo cuando no puedo regular mi mente de futuro. No quiero, la lucha es infinita, te interfiere con la presencia que quieres grabar para siempre en tu piel y tu alma. La presencia del cuerpo que pronto dejar√° de estar para transformarse en el vac√≠o hasta que podamos llenarlo en el adentro de m√°s amor y recuerdo de momentos presentes que ya se instalen en nuestros huesos.

No puedo decir que hay un orden correcto de vivenciar esta despedida, casa ser humano tiene su manera √ļnica de percibir, aceptar, e incorporar a su memoria corporal y profunda cu√°nto afecto da ese ser animal, peludo y con frecuencia mam√≠fero, aunque tambi√©n puede ser cualquier otro ser vivo, y nos entrega.

¬ŅC√≥mo poder traspasar el dolor de saber lo venidero, la p√©rdida del cuerpo de mi querido animal, y de lo que siento con su cercan√≠a?

Es la gran inc√≥gnita, la no respuesta, el intento del mi humanidad de dar sentido nuevamente a la naturaleza de los universos, la permanente impermanencia de todo en el ciclo continuo de la vida. No puede entenderse y menos aceptarse, la esencia es la pelea frente a la muerte y su antecesor, la debilidad y enfermedad, o incluso el accidente que complica a√ļn m√°s las cosas.

En mi historia, he pasado por tantos momentos de fe y otros tantos de materialismo biol√≥gico que a veces me confunde realmente qu√© es objetivo, quiero verlo y entenderlo y no tengo manera. La lucha por mantener a ese peque√Īo o gran animal, junto a mi es el objeto de toda mi concentraci√≥n. As√≠ nada me importa, ni el dinero, ni a veces el sufrimiento, escucho focalizadamente lo que quiero que sea, solamente deseo que se quede conmigo un poco m√°s.

Estar atento en esta etapa a saber hasta cu√°ndo puede quedarse tu amado, llega a ser un tema continuado de resistencia al duelo. Lo consigo, me quedo en ese punto, y enseguida busco la manera en la actualidad de no precipitarme a acelerarle la muerte y a la vez darle lo que necesita para su vida con la mayor calidad.

Cuando siento que ya el animalito no puede m√°s, que veo su dolor, del perro y con m√°s dificultad del gato que son lo seres que he tenido la fortuna de conocer en mi existencia, y de otros que lo manifiesten de maneras distintas, cuando ya no puede m√°s es mi gran duda cuando me encuentro que siguen queriendo vivir por encima de todo.

Por supuesto hacer todo lo que esté en tu mano para hacer que el animal sufra lo mínimo ayuda pero también aumentará el vacío de su ausencia cuando muera. Siempre en el conflicto.

Me gusta mantener una creencia de otras vidas que siguen a √©sta, otras vidas para poder seguir avanzando y buscando llegar a iluminarse para ayudar a los dem√°s, cu√°ndo lo consigo por un momento, logro la paz y la integraci√≥n de la p√©rdida. El dolor disminuye con la esperanza, con el agradecimiento, con el recuerdo de la alegr√≠a que he sentido en cada instante de compartir la vida con ese ser magn√≠fico lleno de entrega y la vez de la responsabilidad que supone ser acompa√Īado. Para el estado social es un lujo tener un animal, lo penaliza con impuestos sin entender que hemos ocupado la tierra toda y que los seres animales y vegetales estaban ah√≠ y es importante vivir con ellos, convivir.

Es un lujo desde luego tal como ha sido y sigue siendo en mi caso, aceptar con todas las consecuencias la tarea de cuidar, de ser movida y necesitada por otro ser que sin hablar, me hace conectar con mi tierna infancia, me recuerda que puedo jugar toda la vida, reír con cosas sencillas y pasear con las manos llenas en vez de vacías.

Para m√≠ la vida tiene m√°s sentido con este acompa√Īamiento que el dolor que pueda padecer cuando ya no est√©. Quiero vivir el d√≠a a d√≠a y dar este espacio aunque parezca apegada. Soy generosa de valorar lo esencial y el ‚ÄĚpeque√Īo afecto‚ÄĚ, que es para muchos humanos.

Si alg√ļn d√≠a tengo que vivir con el vac√≠o, siempre puedo atender a los seres vivos y a la naturaleza con el respeto y la atenci√≥n continua que se merece sin apropiarme, ni ser due√Īa.

Gracias por la fortuna de conoceros, disfrutaros, ¬°queridos animales!

Ascensión Ramirez Cagigas, Psicóloga y Psicoterapeuta, Febrero 2019.

Actualizado (Miércoles, 06 de Marzo de 2019 17:04)

 

Conoce los principales aspectos de la hipnosis clínica explicados por Ascensión.

 

Charla y taller psicocorporal bioenergético.

Por Ascensión Ramirez Cagigas Psicóloga y Psicoterapeuta
JUEVES 5 DE OCTUBRE A LAS 20:00 de 2017 Ateneo Andaluz, C/ Marcelo Sp√≠nola, n¬ļ 9, Dos Hermanas (Sevilla)

En esta nueva edici√≥n del ciclo de charlas coloquio ‚Äú Hablemos de amor‚ÄĚ, hago una invitaci√≥n m√°s arriesgada que s√≥lo el quedarse en el pensamiento y en la palabra. La propuesta es vivir el coloquio en el cuerpo y en la interacci√≥n con los dem√°s, en concreto la apertura y permiso a explorarnos en la relaci√≥n real y f√≠sica, afectiva y emocional, a introducirnos en nuestras sensaciones, en sus l√≠mites, intermedios y cercan√≠as. Hablar con la mirada, con la distancia, con el toque, con la presencia, con el calor y con la motivaci√≥n de una forma nueva que se construye desde la experiencia. En definitiva, reenamorarnos.


Cualquier persona puede asistir puesto que enamorarse es una capacidad humana, y reenamorarse, como quiero transmitiros, es una capacidad consciente y palpable, en la que dejamos de sufrir por la bajada hormonal de la naturaleza cuando la costumbre se instala en una relación, también, simplemente, cuando no tenemos una relación de pareja y tememos implicarnos en alguna, quizás cuando la vida nos parece vacía y no somos capaces de disfrutar de la simpleza de poder respirar, ver, oler, saborear, tocar, intuir.


Reenamorarte es instalarte en una realidad colorida y alegre, serena y sin necesidades exigentes. Desde mi visión, es una manera de hallar la belleza y la felicidad del momento presente, sin idealizaciones ni lógicas. Es abrir el corazón y atreverte a sentir los movimientos más intensos con un buen anclaje de seguridad. Es enriquecerte y mejorar tu calidad existencial.


En esta charla taller todos participaremos activamente y nos permitiremos ejercicios corporales en relación con los demás, por lo que os pido que os vengais con ropa suelta y cómoda, además de una toalla o esterilla para la parte de suelo. También cuaderno y bolígrafo para notas.


La asistencia tiene un precio simb√≥lico de 10 ‚ā¨.
Duración, hora y media.

Programa:

  1. Qué es reenamorarse
  2. La recuperación de nuestra capacidad de enamorarnos.
  3. Claves para vivir en-amor-a-dos
  4. Taller:
    1. Parte A: Abriéndonos a sentir y a enraizarnos a diferencia de la fantasía de disney.
    2. Parte B: Decir no, decir si, para individuarse y luego para unirse de veras.
    3. Parte final: la aceptación
  1. Qué es Reenamorarse.

En un sentido genérico el concepto de reenamoramiento se define como una vuelta al enamoramiento. Es así como casi todos lo entendemos, sin embargo a continuación voy a exponer otra formulación diferente para este término.

En las charlas anteriores hablábamos de enamorarnos como un programa de la naturaleza para conseguir la prolongación de la especie, de una manifestación bioquímica transformada en un estado alterado de consciencia.

En este discurso, no vamos a hablar de este estado inconsciente amoroso nuevamente, sino de un sentimiento consciente y profundo, una comprensión sentida en cada momento de la experiencia de en-amor-(d) arse.

Hablamos de la relación de pareja, no obstante podemos entender la palabra también como una manera de acoger la vida llena de luz y color, de sonidos y sensaciones alegres, corporales y presentes. Se puede tener una existencia más auténtica y real en estado en-amor-(d) ado y observarlo en este taller de hoy.

Otro aspecto a investigar es la reactivación del enamoramiento en la pareja que no está ya enamorada, pero se quieren, se gustan y se elijen. Por eso, los miembros del par se disponen a reenamorarse con los pies en la tierra, a seguir descubriéndose en la novedad, que siempre sucede en la evolución personal y transpersonal, y a crear con la energía conjunta una mejora de la relación continuada.



  1. La recuperación de nuestra capacidad de enamorarnos.

Recuperar significa conseguir alcanzar lo que se ha perdido. Considero que el ser humano, hombre y mujer, tiene en su n√ļcleo esencial el amor, el ser mam√≠feros sociales nos convierte en gregarios para nuestra supervivencia. Esta es la base de nuestra especie, es el v√≠nculo, el amor que hace que podamos hacernos independientes siendo los seres m√°s d√©biles de la naturaleza en nuestro nacimiento. Al nacer todos hubi√©ramos muerto si no nos hubiesen cuidado y alimentado, nos hubiesen abrigado y protegido, y sobre todo, si no nos hubieran mirado y se hubiesen enamorado de los beb√©s que fuimos.

El elixir humano es ese amor mamífero, ese enamoramiento surgido desde el primer minuto que nos permite vivir; en el budismo se llama apego y, también lo llamó así en su teoría del Apego John Bowlby y Marie Ainsworth (1973, 1979, 1980).

La leche con amor es la clave para que un ni√Īo desvalido desarrolle adecuadamente sus estructuras cerebrales de la emoci√≥n social humana, su sistema l√≠mbico.

Cuando llegamos a descubrir el interés afectivo sexual por alguien, estamos previamente programados con la imagen ideal que tenemos de lo que tiene que ser. Este ideal de amor se basa en los modelos familiares de la pareja y de la familia, que hemos tenido. Estamos reproduciendo los vínculos de amor que aprendimos desde el principio con nuestras personas básicas, nuestra madre y padre o aquéllos que cumplieron esas funciones.

La capacidad amorosa se manifiesta seg√ļn nuestro v√≠nculo primario, con la figura materna, y enseguida tambi√©n conseguirnos vincular de manera secundaria. Desde esta reproducci√≥n de la manera de relacionarnos amorosamente nosotros construimos nuestra experiencia y visi√≥n del mundo.

Tener varias figuras afectivas en la primera infancia, adem√°s de la madre y el padre, hermanos, abuelos, t√≠os etc., hace que el ni√Īo se sienta visto y enlace de distintas maneras con la gente. Me atrevo a afirmar que en este tiempo se manifiesta la capacidad de enamorarnos, una y m√°s veces, quiz√°s incluso de manera poliamorosa.

En la segunda infancia y en la adolescencia, la fantasía y la idealización llenan la existencia mental en todas las culturas humanas. Lo simbólico nos caracteriza y en estas etapas esenciales se producen su mayor apogeo creativo.

En la juventud aparece con claridad el patr√≥n de relaci√≥n afectiva de pareja, que ya est√° estructurado seg√ļn la capacidad de vincular, y los modelos parentales y generacionales que tenemos incorporados a nuestros esquemas.

Como en toda capacidad humana, enamorarse es una característica que diferencia a cada persona. También es variada la manera de enamorarse que, con frecuencia, es distinta incluso en el mismo individuo, aunque tenga elementos comunes en su manifestación.

Lo complicado puede ser entender que la naturaleza nos lanza al cumplimiento de especie desde el inter√©s por la novedad y la curiosidad. Adem√°s, tenemos unos patrones de pareja de nuestros ancestros, mitos, leyendas, cuentos, etc., que nos encuadran para permanecer en algo que seguramente nunca hubi√©semos elegido como puede ser permanecer en una pareja que est√° afectada por el h√°bito y la monoton√≠a, por la dejadez y el automatismo. Nos volvemos androides en una relaci√≥n, es decir, empezamos, cuando la bioqu√≠mica cerebral baja, con la destrucci√≥n/separaci√≥n de la d√≠ada, de una manera inconsciente pero que tiene el sentido de cegarnos en la aparente comodidad que nos lleva al deseo de placer y a la evitaci√≥n del dolor que defend√≠an las corrientes hedonistas de nuestras bases grecorromanas. Esta falsa zona de confort es la que me se√Īala la causa de la muerte del enamoramiento. Poderse ver en el desenga√Īo y entregarse en una pelea interna y/o externa para reconocer que de nuevo es importante elegir y, a ser posible, con el periodo de reflexi√≥n correspondiente, es lo que se procura evitar con este confort neur√≥tico, inconsciente y desenerg√©tizado.

Avanzando en el enamoramiento, destacar que cu√°ndo se produce el efecto de p√©rdida de idealizaci√≥n aparece una terrible frustraci√≥n debida a los cambios hormonales que han sucedido, al bajar los neurotransmisores de la curiosidad y de la acci√≥n. Es entonces que aparece la rabia contra la pareja que no cumpli√≥ con la expectativa creada. La inseguridad, los celos, la envidia, las comparaciones de origen del apego se instalan durante a√Īos, a veces expresadas y, en la mayor√≠a de ocasiones, hacia dentro de manera agresivo-pasiva.

El objetivo entonces es dar la vuelta a esta transformación degenerativa que lleva a un estado de aferramiento a lo propio olvidando lo compartido. Entonces puede tener un sentido el elaborar un plan para rescate de las sensaciones y sensibilidad de la etapa de enamoramiento, de las percepciones llenas de color y definidas en plenitud, del estado mágico sin estar embrujado, y buscarlo voluntariamente desde la práctica del modo emocional que es coincidente con la apertura del corazón, de la respiración, de las energías vitales básicas como son por ejemplo la celebración de las ganas de descubrir, de desnudarse, de entregarse, de darse y sin olvidar el seguir consciente, admirando nuestra propia cualidad amorosa que surge sin esfuerzo y que nos hacer disfrutar un mundo real lleno de matices.

En conclusión, reenamorarse es darse un permiso para vivir ampliamente, sin restricciones ni temores, poder pintar nuestra existencia y llenarla de sonidos, sabores, olores, tactos y mucha mirada atenta y presente. Y para lograr esta construcción es básico el plan y la intención y, sobre todo, poner el foco en llevar nuestra energía a alimentar, a nutrir, la relación humana de tal modo que sea curiosa, nueva y nos motive indagarla. Hacer verdadera escucha y presencia amorosa no es sencillo, expresar lo que uno es tampoco, dejar de aparentar comportarnos o mostrarnos como los demás imaginamos que esperan, es importante, y hacer de una relación afectiva un lugar rico para ser libre y dejar de controlar es una gran meta.

Se puede practicar desarrollando nuestra inteligencia emocional para volver al paraíso esencial, entrenando nuestras habilidades expresivas y ampliando el contacto piel a piel, distancia adecuada y consensuada, apoyo, límites y, sobre todo, apertura y aceptación.



  1. Claves para vivir en-amor-a-dos.

Recuperar la mirada del otro y también así la propia, aprendiendo a distinguirla, a aprovechar la experiencia para dejar de necesitar como bebés inseguros.

Dar apoyo y permitirse recibirlo, dejarse cuidar y cuidarse a la vez.

Respeto de las distancias y los espacios, favoreciéndolos, pues así se consigue la cercanía verdadera.

Atender a la intimidad suficientemente para los dos, a veces incluso entrenar el deseo y el erotismo para aprovechar la presencia y el goce en cuánto haya ocasión.

Compartir tiempo en com√ļn y tiempo en independencia, conservando la escucha y respetando la queja, ampliando la empat√≠a y la simpat√≠a. Poniendo inter√©s en siempre dar e invertir en la relaci√≥n.

Trabajar activamente en sumar, y estar cada vez menos en el reproche y la expectativa o lo que es lo mismo en el restar

Acordar encuentros sexuales con preparos especiales en las dos direcciones y tener claro que el dolor de cabeza se pasa con la relación sexual sana y la apertura al placer, por tanto, ya no hay excusa. Incluso los dolores físicos se mejoran con la práctica sana de la sexualidad afectiva.

Si no hay pareja, el enamoramiento vuelve con la concentración expresa y verdadera en cada momento que favorece el sentir y, de esta manera, hasta lo más insignificante es realmente maravilloso.



  1. Taller

La preparaci√≥n de nuestro envase corporal para existir en plenitud es fundamental y en este momento vamos a traducir cada una de estas palabras e ideas en forma f√≠sica, en pr√°ctica activa y en comprensi√≥n nueva con cada posici√≥n o movimiento. La experiencia frente al otro y con el otro hace descubrir la propia historia y llorarla o celebrarla. Lo seguro es que hacer no es lo mismo que pensar, sentir no es lo mismo que imaginar. Mi profesora de ballet, donde tuve la fortuna de formarme durante m√°s de 11 a√Īos, me dec√≠a: “Si quieres bailar, piensa haciendo el movimiento”, “Marca con las piernas y con todo el cuerpo lo que quieres realizar y c√≥mo lo sientes al ejecutar”. Con estas bases descritas, ahora exploraremos lo siguiente:

La distancia: Cercan√≠a lejan√≠a, relacionado con el l√≠mite, “hasta d√≥nde puedo recibirte”, A partir de ah√≠ se va progresando en la cercan√≠a, Igual para la lejan√≠a.

La mirada: Presencia real y estar pero sin mirar.

La escucha: Sentirte y sentir al otro, con ojos abiertos y cerrados en diferentes planos y posturas, de pie.

El contacto: Masaje y sexualidad, superando barreras y verg√ľenzas.

El apoyo: Carga y liberación. Experiencia de cargar o ser cargado y lo que viene después.

La independencia y el tiempo com√ļn; Comprender la capacidad de reenamorarse sin fundirse, sin cargar, ni ser cargado y desde ah√≠ lanzarse a un nuevo consenso que contenga el derecho a ser uno mismo en relaci√≥n, en v√≠nculo, en confianza y en libertad.

Actualizado (Miércoles, 13 de Septiembre de 2017 09:58)

 

Charla coloquio.

Por Ascensión Ramirez Cagigas Psicóloga y Psicoterapeuta
2 de Marzo de 2017 Ateneo Andaluz, Dos Hermanas (Sevilla)

  1. El enamoramiento como un programa de la naturaleza.
  2. ¬ŅEs el enamoramiento lo mismo que el amor?
  3. ¬ŅDe qui√©n nos enamoramos?
  4. ¬ŅCu√°nto dura el enamoramiento?
  5. ¬ŅPuede ser posible enamorarse de m√°s de una persona a la vez?
  6. ¬ŅSe puede recuperar el enamoramiento y sumarlo al amor de pareja?
  7. Claves.

01.: El enamoramiento como un programa de la naturaleza.

Todo est√° preparado en nuestro organismo para cumplir con la propagaci√≥n de la especie y el enamoramiento es el estado emocional y f√≠sico que manifiesta esta predisposici√≥n a la b√ļsqueda de pareja.

El enamoramiento consiste en un entramado bioquímico-fisiológico que influye en el estado de ánimo volviéndolo elevado y expansivo, coloreado e intenso, es un estado de locura transitoria donde vivimos la transformación de la realidad y nos concentramos tanto en descubrir a la pareja que perdemos interés incluso en las necesidades más básicas como comer, dormir, descansar, relajarse, que se alteran. Se caracteriza porque, de pronto alguien, parece ser externo, pasa a ser un centro de atención interno y obsesivo, pues es persistente, y genera un fuerte deseo de fusión con la persona objeto del enamorad@.

El ser humano puede creerse con control sobre este estado, pero solo si lo comprende puede regularlo y observarlo. También la experiencia puede ayudar a contenerlo y, a veces, a decidir salir voluntariamente del estado enamorado y así ocurre ya todo un proceso de duelo de mayor o menor intensidad semejante a un síndrome de abstinencia de cualquier drogadicción.

El programa natural nos condiciona es cierto, aunque la mayoría de las personas generamos defensas que suelen hacernos de protección y, en no pocas ocasiones nos apartan de la aventura de entregarnos a ese estado tan gratificante y placentero.

En s√≠ mismo, el estado del enamorado es de felicidad, solo que √©sta es condicionada a la presencia y cercan√≠a de su reci√©n descubierto ‚Äúamor‚ÄĚ.

Este ‚Äúamor‚ÄĚ siempre es, aparentemente, el verdadero y √ļnico, el que siempre hab√≠amos esperado. Esta historia es la de los cuentos de hadas, eterna inspiraci√≥n de canciones y leyendas, es un estado que te envuelve y te arrastra y, por supuesto, si hay separaci√≥n del amad@, hay un terrible sufrimiento que puede incrementarse si no se recibe la respuesta deseada o se incumplen expectativas creadas por el enamorado.

En resumen, nuestro programa salta solo, sin aviso, sin control, y el deseo prioritario es la unión con el o la amante.

Como veremos, el enamoramiento produce neurotransmisores y éstos a la vez producen efectos que generan más y diversos neurotransmisores, lo descubriremos en el cuadro del siguiente esquema:

02.: ¬ŅEs el enamoramiento lo mismo que el amor?

Como hemos visto anteriormente, el enamoramiento surge de manera natural aunque a veces las resistencias y los miedos a la entrega lo dificulten. Entonces puede que pensemos en estar simplemente acompa√Īados o solos.

El enamoramiento es ocasional, sin embargo se puede evitar u olvidar con solo dejar de avivarlo.

El amor es básico para la existencia de los humanos, nos hace ser nutridos y protegidos cuando somos unos bebés desprotegidos, nos da una identidad de especie, el amor se genera y es un sentimiento nuclear. Puedo decir sin temor a equivocarme, que el amor es el centro de todas las inquietudes humanas, es con el que hacemos lazos amorosos desde que nacemos sin parar hasta el final de nuestras vidas.

En terapia siempre cualquier conflicto se relaciona con una herida en el v√≠nculo afectivo y, se sana encontrando el n√ļcleo amoroso.

El amor en la pareja se crea con el vínculo que ambos partícipes sean capaces de desarrollar. Si hay enamoramiento previo se puede facilitar, aunque no siempre es un requisito para la construcción amorosa.

Cuando muchos decimos, ‚Äúse me acab√≥ el amor, ya no estoy enamorado‚ÄĚ, no es correcto, es entonces cuando se empieza realmente con el trabajo del amor afectivo, que no rom√°ntico. Es, sin embargo, un periodo de cambio, una zona no confortable que procuramos pasar de largo lo antes posible. Cuando hemos vivido el enamoramiento, queremos que siga y dejar que el estado haga por nosotros el v√≠nculo, aunque eso es un autoenga√Īo. Es un trabajo de cada cual permitirse salir de vivir de la renta del enamoramiento, a elaborar realmente la aceptaci√≥n y el amor con alguien.

03.: ¬ŅDe qui√©n nos enamoramos?

Nos enamoramos de nosotros mismos, de nuestras cualidades y capacidades vistas en el otro, pero disociadas de nosotros, de pronto todo lo que anhelamos lo encontramos en el otro sin darnos cuenta que est√° en nosotros. Construimos un ideal de pareja relacionada con la cultura y sociedad en la que nacemos, con los mitos claves y, lo observamos en toda expresi√≥n de arte y representaci√≥n del contexto en el que vivimos. Todos creamos a alguien a quien ‚Äúamar√≠amos‚ÄĚ, luego las vivencias hacen definir, delimitar, concretar.

La verdad es que no vemos a la persona de la que nos hemos enamorado, hasta que dejamos de estar enamorados, esta es una curiosa observación, seguro que les llama la atención.

Y voy a m√°s, la focalizaci√≥n en lo que ‚Äúme gusta‚ÄĚ de alguien, hace que lo que es en global no pueda descubrirse. Cuando el periodo m√°s agudo pasa es cu√°ndo puede empezar el verdadero encuentro entre los enamorados. Se√Īalo que este estadio agudo siempre es cr√≠tico cuando se considera el enamoramiento como amor y, si es as√≠, suele suceder la compresi√≥n de que muchas veces no hay casi nada en com√ļn, se descubren las diferencias y en ocasiones pueden pesar demasiado.

Otro apunte es que el enamoramiento es un estado de la persona que lo vive y nada tiene que ver el amado o amada en √©sto. Quiero concretar que es un@ qui√©n se enamora, crea su realidad y su visi√≥n del otro independiente de lo que puedan ver o contar los dem√°s. Tambi√©n a√Īado que el enamoramiento es independiente del objeto amado, es decir, uno se enamora por dentro, no de alguien, aunque curiosamente pone ese enamoramiento fuera y dice ‚Äúestoy enamorad@ de ‚Ķ‚ÄĚ.

04.: ¬ŅCu√°nto dura el enamoramiento?

Puede durar tiempo, desde meses a a√Īos, depende de la capacidad de idealizaci√≥n que tenga la persona, en todo caso, la fase de locura y expansi√≥n suele rondar aproximadamente entre dos meses y 8 meses, si hay distancia f√≠sica o geogr√°fica entre los amantes puede extenderse hasta 2 a√Īos o m√°s, ya digo hay muchas diferencias individuales y, la historia de cada persona afecta a esta duraci√≥n.

05.: ¬ŅPuede ser posible enamorarse de m√°s de una persona a la vez?

Es posible, cada persona tiene su propia capacidad para enamorarse y la influencia educacional y social puede afectar a los modelos del amor que desarrolle. Se√Īalo los conflictos que pueden surgir en el sistema de creencias, cuando alguien pueda quebrar las normas de una cultura, sin embargo nadie puede mandar sobre quien se enamora y de la diversidad expresiva de su manifestaci√≥n.

También puede ocurrir que la persona esté predispuesta internamente a sentir los efectos de la expansión del estado de enamoramiento y pueda mantener varios amantes en plena euforia hormonal.

Incluso puede activar relaciones de amor previo a través de los enamoramientos, por estar en un estado de consciencia alterado, si el enamorado consigue salir de la obsesión por una sola persona y, si logra conservar su vida sin apegarse al objeto amado.

06.: ¬ŅSe puede recuperar el enamoramiento y sumarlo al amor de pareja?

Vuelvo a insistir en la capacidad de enamoramiento de cada cual, y los gestos de cada día construyen un vínculo amoroso que puede llegar a ser enriquecido y creativo. Es importante salir de la zona de confort con frecuencia, activarse, atenderse y atender en todo lo que sea posible. El afecto profundo puede movilizar la pereza a la comodidad que todos padecemos y también la tendencia a poner en los demás las responsabilidades propias. El amor es mágico, pero también un@ puede aprender a hacer que la magia se de, si uno lo decide y lo establece como prioridad y, es persistente en dicha inversión. Y ya no depende del otro, igual que en el periodo de enamoramiento espontáneo inicial.

No quiero dejar de hablar de la importancia de la actividad sexual en la relación de pareja que indudablemente es básica para fortalecer la conexión afectiva corporal y expresiva. No hay pareja sin sexo, no sería una pareja tal cual la definimos.

07.: Claves:

  • Entender que podemos explorar el enamoramiento si surge o decidir sentirlo sin perderte en nadie en concreto, vivenciarlo como un estado de consciencia curioso y realmente enriquecedor.
  • Salir de las creencias rom√°nticas que conducen al idealismo amoroso y, por tanto a entrar en relaciones enga√Īosas , cargadas de expectativas y de peticiones al otro, teniendo en cuenta que en este momento todo es eterno, por el estado mental del o de los enamorados.
  • El v√≠nculo amoroso no depende del enamoramiento, pero si aparece es interesante independizarlo del mismo.
  • El enamoramiento es un recurso natural para escoger pareja al que podemos rendirnos sabiendo lo que es y observ√°ndonos con curiosidad, para poder mirar a la persona que se elije entre la neblina, sin ponerle cualidades que realmente si tiene, es pura coincidencia. Los humanos elegimos pareja influidos por patrones de muchos tipos y, la mayor√≠a son autom√°ticos. Es interesante hacerlos lo m√°s conscientes posible a trav√©s de estas experiencias emocionantes. La vida es emoci√≥n y luego aparece la raz√≥n o l√≥gica.
  • Si queremos tener pareja ser√° buena idea la disminuci√≥n de los requisitos que tiene que cumplir. Mirarnos dentro, ser sinceros para decidir si podemos estar dispuestos a compartir, aceptar y descubrirnos dentro de esa relaci√≥n o, simplemente queremos entregarnos a la locura de amor. Con otras pretensiones puede que repitamos patrones que nos conducen al sufrimiento y, que en la mayor√≠a de ocasiones, son anclajes de creencias.
  • Otra cosa importante es la energ√≠a que estamos dispuestos a poner en la relaci√≥n de pareja. Muchas veces no tenemos ganas de complicarnos y salir de la zona de confort en la que nos instalamos. Y volvemos a autoenga√Īarnos deseando tener a alguien para qui√©n de verdad no estamos dispuestos, a veces ni siquiera le dejamos un hueco para el encuentro. Reflexionar nos ayudar√° a descubrir lo que realmente queremos en el fondo, lo dem√°s son impulsos, sin m√°s, que pueden terminar apag√°ndose.
  • Tener pareja supone estar implicado. tener proyectos comunes, mejorar las habilidades de negociaci√≥n y comunicaci√≥n, adem√°s de la pr√°ctica en la expresi√≥n de nuestras emociones y, en la contenci√≥n de aspectos que solo pueden perjudicar, como por ejemplo, hablar de nuestras anteriores parejas o de los traumas que vivimos en esas circunstancias.

Esta lista puede crecer indefinidamente, pero así está bien por ahora, la dejamos abierta.

Espero que estas cuestiones y claves nos despierten intereses en nuevas perspectivas para observar el enamoramiento, el amor y, de este modo lleguemos a conoceros mejor.

Actualizado (Lunes, 06 de Marzo de 2017 09:19)

 
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