MINDFULNESS

Miguel 脕ngel Vallejo Pareja

UNED, Espa帽a

El mindfulness puede entenderse como atenci贸n y conciencia plena, como presencia atenta y reflexiva a lo que sucede en el momento actual. Pretende que la persona se centre en el momento presente de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento. Como procedimiento terap茅utico busca, ante todo, que los aspectos emocionales y cualesquiera otros procesos de car谩cter no verbal, sean aceptados y vividos en su propia condici贸n, sin ser evitados o intentar controlarlos. El control sobre sucesos incontrolables, sujetos a procesamiento autom谩tico, requiere de la mera experimentaci贸n y exposici贸n natural con la menor interferencia posible. Aunque el mindfulness ha adquirido una cierta notoriedad, sobre todo en USA, de mano de los valores orientales, refiere a algunos aspectos ya conocidos en psicolog铆a: la exposici贸n y la autorregulaci贸n basadas en las t茅cnicas de biofeedback o en el uso de la hipnosis, donde hay un dejar que los fen贸menos perceptivos y sensoriales se muestren como ellos son. Su principal utilidad, m谩s all谩 de las t茅cnicas concretas que ofrezca, tal vez sea el contrastar con una psicolog铆a que propugna el control, el bienestar, la eliminaci贸n del estr茅s, la ansiedad, etc., mediante procedimientos que, a falta de esa experimentaci贸n natural, pueden contribuir a perpetuarlos.

Palabras Clave: mindfulness, conciencia plena, aceptaci贸n, exposici贸n, terapia de conducta

The mindfulness could be understood as consciousness encompasses both attention and awareness; it is paying reflexive attention to the present moment. It is an intentional way, with a purpose but no judgmentally and none interfering the sensations and perceptions of experience moment to moment. As a therapeutic procedure find the acceptation in his owner manner of the emotional experiences and any other nonverbal processes, so these experiences must be living it not to avoid o to control. The control of uncontrolled experiences, automatic control processes, required his owner experimentation and the natural exposure to this success with no interferences. The mindfullnes is well know in USA in relationship with the oriental values of meditation, but referred to some aspects knew in psychology: exposure, self-regulation in biofeedback training or in the use of hypnosis where there are a way to leave the sensorial and perceptive experiences as their own. The principal utility of mindfulness is its interest to claim against control, and refuse of emotional negative material. The wide psychological discourse fighting against stress, anxiety, etc., required the contrast offered by midnfulness, without the natural experimentation of these emotions the clinical problems could be perpetuated.

Key words: Ingl茅s: mindfulness, acceptation, exposure, behavior therapy

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Correspondencia: Miguel A. Vallejo Pareja.
UNED. Facultad de Psicolog铆a. Espa帽a. E-mail: Esta direcci贸n electr贸nica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Mindfulness es un t茅rmino que no tiene una palabra correspondiente en castellano. Puede entenderse como atenci贸n y conciencia plena, presencia atenta y reflexiva. Los t茅rminos atenci贸n, conciencia y referencia al momento concreto est谩n incluidos de lleno en su significado. Viene a plantear, por tanto, un empe帽o en centrarse en el momento presente de forma activa y reflexiva. Una opci贸n por vivir lo que acontece en el momento actual, el aqu铆 y el ahora, frente al vivir en la irrealidad, el so帽ar despierto.

Las connotaciones psicol贸gicas del t茅rmino son evidentes, aunque trasciende de lo meramente psicol贸gico e impregna en un sentido m谩s amplio un sentido de vida, una filosof铆a de la vida y una praxis, un modo de conducirse en situaciones y momentos concretos. El mindfulness no puede ser entendido de forma gen茅rica sino que siempre es referido a un momento temporal concreto (presente).

Para terminar por acotar, si quiera de forma preliminar, el concepto hay que a帽adir que esa atenci贸n, conciencia y reflexi贸n es de car谩cter no valorativo. Es una experiencia meramente contemplativa, se trata de observar sin valorar, aceptando la experiencia tal y como se da. Es una observaci贸n abierta e ingenua, ausente de cr铆tica y valencia. Se dir铆a que es una forma de estar en el mundo sin prejuicios: abierto a la experiencia sensorial, atento a ella y sin valorar o rechazar de forma activa y taxativa dicha experiencia.

El fen贸meno as铆 descrito es de evidente inter茅s en psicolog铆a. Plantea en t茅rminos positivos c贸mo orientar la atenci贸n y la actividad, adecu谩ndose de forma abierta a cada situaci贸n y se帽ala de forma impl铆cita los problemas que pueden derivarse de no centrarse en el momento presente en las condiciones se帽aladas. As铆, para Linehan (1993) el entrenamiento en mindfulness supone instruir al paciente para que observe su cuerpo y lo describa, sin valoraci贸n y centr谩ndose en el momento presente.

El mindfulness es considerado desde diversas perspectivas como un fin en s铆 mismo, como una filosof铆a de vida o modo de conducirse en ella. En esta 贸ptica se considera el mindfulness como un tipo de meditaci贸n inserta en la cultura oriental y en el budismo en particular (Gremer, 2005), el ideal Zen de vivir el momento presente. Desde un punto de vista psicol贸gico tambi茅n se ha venido a considerar como un constructo de personalidad. Se pretende medir cu谩nto mindfullness "tiene" una persona y c贸mo puede afectar esto a diversas dimensiones psicol贸gicas, as铆 como procesos concretos.

Finalmente se considera tambi茅n como una t茅cnica y como un componente de las terapias desarrolladas en el marco del conductismo radical y contextual: terapia de aceptaci贸n y compromiso, terapia de conducta dial茅ctica o psicoterapia anal铆tica funcional.

ASPECTOS NOVEDOSOS DE LA T脡CNICA

El mindfulness puede entenderse, como se ha se帽alado m谩s arriba, como una forma de implicarse en las distintas actividades habituales, sean estas problem谩ticas o no. Se puede considerar, por tanto, como una habilidad que permite no s贸lo un punto de vista distinto sino que implica tambi茅n conductas concretas.

Siendo precisos no se puede decir estrictamente que su planteamiento sea novedoso. Veamos, no obstante, sus elementos esenciales y su grado de innovaci贸n.

Centrarse en el momento presente.- Esta es una caracter铆stica que ha sido definitoria del an谩lisis funcional de la conducta y en consecuencia de la terapia de conducta. Sin embargo, el centrarse en el momento presente tiene en el mindfulness un sentido distinto. Se trata de centrarse y sentir las cosas tal y como suceden, sin buscar su control. No se centra en un pensamiento para cambiarlo por uno positivo. Se centra en un pensamiento o actividad, la que se proponga, en s铆 misma, sin 谩nimo de control sobre ella. 驴Qu茅 utilidad puede tener esto? La de aceptar las experiencias y sensaciones tal y como se dan. Podr铆a decirse que, de modo similar a como operan las t茅cnicas de exposici贸n, se le pide a la persona que permanezca en una determinada situaci贸n sintiendo lo que all铆 suceda. Esta actitud permite que lo que ha de suceder o sentir acontezca de un modo completo. El vivir lo que est谩 sucediendo en el momento supone dejar que cada experiencia sea vivida en su momento. Se trata de no perder la experiencia presente en su sustituci贸n por lo que tendr铆a que suceder o lo que sucedi贸 y se vivi贸.

Apertura a la experiencia y los hechos.- El centrarse en lo que sucede y se siente en el momento presente permite poner por delante los aspectos emocionales y estimulares frente a la interpretaci贸n de ellos. La fuerza del lenguaje, del pensamiento, para tamizar y vestir lo que se ve y lo que se siente, es evidente. Esta influencia es tal que frecuentemente lo verbal sustituye a lo real, homogenizando, uniformando y conformando la experiencia abierta a marcos predefinidos y estereotipados. Esto supone, ante todo, una falsificaci贸n de la experiencia y la p茅rdida de la riqueza que supone la variabilidad de los fen贸menos perceptivos y emocionales. La persona que contempla un cuadro s贸lo es capaz de percibir (sentir) en la medida en que es capaz de mantenerse abierto a las cosas que le sugiere dicho cuadro. Esta observaci贸n debe guiarse, en lo principal, por ella misma. Dejando que unas sensaciones lleven a otras de modo natural. Las interferencias verbales (prejuicios), o el "estar en otro sitio", solo contribuyen a adulterar la experiencia.

Aceptaci贸n radical. El elemento esencial del mindfulness consiste en la aceptaci贸n radical, no valorativa, de la experiencia. Se trata de centrarse en el momento actual sin hacer ning煤n tipo de valoraci贸n y aceptando la experiencia como tal. Esto tiene un elemento de originalidad frente al proceder habitual en psicolog铆a. Lo positivo y negativo, lo perfecto e imperfecto en su diversos grados son aceptados como experiencias naturales, normales. Obviamente resulta m谩s grato experimentar algo positivo pero se acepta como igualmente natural la vivencia de lo desagradable. Se trata, como se ha comentado anteriormente, de aceptar las experiencias, y las reacciones a ellas, como naturales, normales. El esfuerzo por no valorarlas y aceptarlas permite no rechazarlas: el malestar, el enfado, la contrariedad no es algo de lo que se haya de huir, sino que forman parte una experiencia humana que es preciso vivir. Esto contradice en gran medida ciertos tipos de mensajes que se transmiten socialmente, e incluso desde el ejercicio profesional de la psicolog铆a: el malestar es negativo, debe reducirse la ansiedad, controlar el estr茅s, reducir los pensamientos negativos, etc.

Elecci贸n de las experiencias.- Puede pensarse que el mindfulness consiste en vivir con atenci贸n plena, reflexiva, no valorativa y aceptando lo que acontece de forma un tanto determinista. Esto no es as铆. Las personas elijen de forma activa en qu茅 implicarse, sobre qu茅 actuar, mirar o centrarse. Los objetivos, proyectos y valores de cada cual determinan sobre qu茅 atender o prestar su tiempo e inter茅s. En suma, el que una situaci贸n sea vivida y caracterizada como mindfulness no quiere decir que no sea elegida. S铆 quiere decir que una vez que una situaci贸n es elegida debe vivirse y experimentarse tal y como es, de forma activa, aceptando todo lo que se d茅.

Control.-. La aceptaci贸n supone una renuncia al control directo. No se busca que la persona controle sus reacciones, sentimientos o emociones sino que los experimente tal y como se producen. Esto no supone, naturalmente, que los elementos de regulaci贸n emocional, fisiol贸gico y comportamental no se produzcan pero s铆 que no buscan de forma directa. No se trata de reducir (controlar) el malestar, el miedo, la ira o la tristeza, sino de experimentarlos como tal; en todo caso el efecto que pudiera producirse sobre esas emociones ser谩 de naturaleza indirecta. Este aspecto contrata notablemente con los procedimientos psicol贸gicos al uso y que buscan la reducci贸n de la activaci贸n, el control de la ansiedad, la eliminaci贸n de los pensamientos negativos, etc.

Para recapitular se recoger谩n algunos de los elementos clave del mindfulness, seg煤n Germer (2004), estos son: (1) no conceptual, esto es prestar atenci贸n y conciencia sin centrarse en los procesos de pensamiento implicados; (2) centrado en el presente: el mindfulness siempre se da en y sobre el momento presente; (3) no valorativo, no puede experimentarse plenamente algo que se desea que sea otro; (4) intencional, siempre hay una intenci贸n directa de centrarse en algo, y de volver a ello si por alg煤n motivo se ha alejado; (5) observaci贸n participativa, no es una observaci贸n distanciada o ajena, debe implicar lo m谩s profundamente la mente y el cuerpo; (6) no verbal, la experiencia mindfulness no tiene un referente verbal sino emocional y sensorial; (7) exploratorio, abierto a la experimentaci贸n sensorial y perceptiva; y (8) liberador, cada momento de experiencia vivida plenamente es una experiencia de libertad.

LAS T脡CNICAS CONCRETAS

Una vez definidas la singularidades y ventajas del mindfulness, 驴c贸mo buscarlo o aplicarlo en t茅rminos pr谩cticos?, 驴resulta positivo que una persona se conduzca todo el d铆a como mindfulness? No hay datos emp铆ricos hoy d铆a que permita responde de forma clara a estas preguntas. M谩s adelante se podr谩 valorar m谩s concretamente en qu茅 casos es m谩s apropiado insistir en su recomendaci贸n. Mientras tanto 驴c贸mo se consigue el mindfulness? En general se ha aplicado un tipo de entrenamiento que permite a las personas practicar en esas habilidades mindfulness. El procedimiento m谩s utilizado incluye elementos cognitivos (meditaci贸n) junto con determinados tipos de relajaci贸n, o ejercicios centrados en sensaciones corporales. Recuerda, en gran medida, al entrenamiento en relajaci贸n progresiva, aunque tambi茅n al entrenamiento aut贸geno (procedimiento de auto-hipnosis) y a la hipnosis en s铆.

Jon Kabat-Zinn (1994) ha desarrollado y puesto en marcha un programa en el que se entrena a las personas en la adquisici贸n de las habilidades relativas al mindfulness. Se entiende que, al igual que con la relajaci贸n, el entrenamiento y pr谩ctica en ellas permite la adquisici贸n de unas habilidades que pueden generalizarse y tiene, posiblemente, sus efectos positivos en el funcionamiento ordinario de la persona.

A modo de ejemplo, y en el caso de la relajaci贸n, podr铆a se帽alarse que cualquiera de los procedimientos utilizados podr铆a ser adecuado, desde la perspectiva del mindfulness, siempre que se modificaran los elementos necesarios. A saber: que la persona no controla, sino observa, su respuestas fisiol贸gicas; que la persona acepta cualquier cambio, sensaci贸n o movimiento, por ejemplo, que se produzca; que hay una implicaci贸n activa en la tarea planteada buscando conocer y sentir todo lo que acontezca en ella; que dicho inter茅s activo no supone lucha o control sobre otras actividades competitivas (por ejemplo, si atendiendo a las sensaciones corporales el pensamiento se va a otros asuntos alejados de la tarea, una vez que la persona se da cuenta de la disgresi贸n, no se enoja o contrar铆a, sino que acepta dicha digresi贸n y simplemente vuelve a atender a las sensaciones y tareas en que est谩 implicado). En este contexto se puede utilizar el procedimiento denominado como body scan (Kabat-Zinn, 2002), que consiste en una mera experimentaci贸n en las sensaciones corporales asociadas al repaso activo del cuerpo. Otro procedimiento frecuentemente usado es la respiraci贸n. La persona se centra en ella y experimenta libremente todas las sensaciones que sucedan en torno al propio ritmo respiratorio. Insistiendo en todo momento en que no se pretende ni busca ejercer control alguno sobre la actividad corporal. Tampoco se busca la relajaci贸n como algo positivo en s铆 ni como estrategia de afrontamiento, sino como forma de practicar y experimentar el mindfulness.

Los procedimientos y ejercicios concretos pueden ser muy diversos. Algunos han sido desarrollados con objetivos espec铆ficos como el programa para la prevenci贸n de la depresi贸n de Segal, Williams y Teasdale (2002). En dicho texto puede consultarse un programa detallado de ejercicios orientados a la pr谩ctica delmindfulness durante la mayor parte del d铆a como forma de prevenir las reca铆das en la depresi贸n.

UTILIDAD DEL MINDFULNESS

Las t茅cnicas que buscan que el paciente tenga experiencias mindfulness persiguen, ante todo, que la persona se deje llevar por las sensaciones que percibe. Se trata de promover, poner como punto fundamental de referencia, las sensaciones y emociones, dejando que ellas act煤en de forma natural. Esto posibilita que la persona deje (permita) que determinadas actividades (emociones, cambios fisiol贸gicos, etc.) que operan de forma aut贸noma (SNA) se regulen de acuerdo con sus propios sistemas naturales de autorregulaci贸n. La falta de informaci贸n sensorial, activa (uso de t茅cnicas de control, distracci贸n, etc.) o pasiva (no atendiendo de forma intencional a dicha informaci贸n), impide al organismo la informaci贸n precisa y necesaria para tengan lugar los modos naturales de aprendizaje. Tomemos como ejemplo la conducta sexual. Masters y Johnson (1970) insistieron en definir como el rol de espectador el comportamiento de quien voluntariamente se aleja (pensando en otra cosa, ocup谩ndose de otros temas, etc.) en una interacci贸n sexual. Suponiendo que al no atender a est铆mulos que pueden provocar una excitaci贸n sexual se puede ejercer un control sobre ella, se obtiene precisamente el efecto contrario: s贸lo es posible "controlar" la excitaci贸n sexual cuando la persona recibe la informaci贸n sensorial que acontece en esa experiencia. No es posible un aprendizaje sin informaci贸n ligada a su ejecuci贸n. Es m谩s, el aprendizaje ser谩 m谩s eficiente cuanta m谩s informaci贸n se disponga.

El intento por bloquear el malestar, las emociones, el estr茅s, contraviene y altera, de forma f铆sica (f谩rmacos) o psicol贸gica (distracci贸n, reestructuraci贸n, etc.) los mecanismos de feedback naturales del organismo que permiten regular. Este aspecto fue un elemento caracter铆stico en el desarrollo de las t茅cnicas de biofeedback y de los modelos de autorregulaci贸n que se propusieron para su desarrollo (ver Schwarzt, 1977). Puede se帽alarse, al igual que en el ejemplo antes comentado de la actividad sexual, que el 煤nico modo en que los servomecanismos (feedback positivo y negativo) del organismo pueden operar en cuando los canales de informaci贸n sensorial reciben y transmiten la informaci贸n relevante de un modo eficiente (ver Corrigan, 2004).

Esto no quiere decir que el uso de los f谩rmacos o t茅cnicas psicol贸gicas como la reestructuraci贸n cognitiva, reducci贸n de la activaci贸n fisiol贸gica, distracci贸n, etc., no sean adecuadas. Son procedimientos 煤tiles y eficaces en determinados problemas y momentos, sin embargo deben considerarse con cautela. Cuando impiden que la persona experimente de forma real las sensaciones y emociones ligadas a una determinada situaci贸n pueden dificultar y agravar en problema en lugar de sortearlo. La racionalizaci贸n y contextualizaci贸n de un problema es necesaria pero la experimentaci贸n y aceptaci贸n de las sensaciones y emociones que nos procura es esencial. Esto es bien conocido en un 谩mbito especialmente relevante de la intervenci贸n psicol贸gica: los trastornos de ansiedad. La exposici贸n a las situaciones evocadoras de ansiedad y la experimentaci贸n de sus efectos es un elemento esencial en su tratamiento.

FUNDAMENTOS TE脫RICOS

El mindfulness parece haber surgido en torno al inter茅s occidental por la tradici贸n oriental y concretamente por el budismo Zen. El impulso, desde esta perspectiva, dado por Jon Kabat-Zinn ha venido en gran medida a insistir en este aspecto. La meditaci贸n como forma de experimentar y conseguir experiencias mindfulness. Este aspecto no obstante es m谩s de car谩cter instrumental que b谩sico. La meditaci贸n, o el uso de procedimientos cognitivos o fisiol贸gicos (relajaci贸n) configuran diversas t茅cnicas o procedimientos para conseguir los efectos perseguidos. Tradicionalmente se ha considerado que para conseguir una respuesta incompatible con la ansiedad se pueden utilizar diversas t茅cnicas de relajaci贸n, meditaci贸n, el entrenamiento asertivo o la experimentaci贸n de situaciones positivas (audici贸n de una m煤sica, etc.).

Fij谩ndose m谩s en aspectos b谩sicos y conceptuales el entronque de mindfulness como procedimiento terap茅utico se encuentra en el desarrollo de las denominadas nuevas terapias conductuales. Este tipo de terapias surgen al considerar el contexto como elemento principal en la explicaci贸n e intervenci贸n. Hayes (2004) y Hayes, Luoma, Bond, Masuda y Lillis, J. (2006) han venido a denominar como terapias de tercera generaci贸n aquellas que incluyen en sus componentes procesos de mindfulness y aceptaci贸n as铆 como procesos de compromiso y cambio directo de conductas. Es aqu铆 donde el mindfuness entronca con otros procedimientos terap茅uticos como, por ejemplo, la terapia de conducta dial茅ctica (Linehan, 1993a y b), la terapia de aceptaci贸n y compromiso (Hayes, Strosahl y Wilson, 1999; Wilson y Luciano, 2002) o la terapia cognitiva centrada en su origen en modelos de procesamiento de la informaci贸n en relaci贸n con la depresi贸n (Segal, Williams y Teasdale, 2002).

La caracter铆stica esencial de esta denominada tercera generaci贸n de la terapia de conducta (la primera se caracterizar铆a por su car谩cter emp铆rico, experimental y centrado en el cambio directo de la conducta, y la segunda por la aportaci贸n de los modelos cognitivos), es, entre otras, que adopta una perspectiva m谩s experiencial y opta por estrategias de cambio de car谩cter indirecto, m谩s que las m谩s habituales de car谩cter directo de la primera y segunda generaci贸n. Esto supone la consideraci贸n de un 谩mbito m谩s amplio del cambio, no ce帽ido a elementos y aspectos concretos. La explicaci贸n de este cambio de proceder est谩 en la relevancia conferida al contexto y a las funciones de las conductas m谩s que a su forma (topograf铆a en el an谩lisis funcional cl谩sico). Si lo que importa son las funciones de las conductas y no el modo en que se presentan, habr谩 de actuarse de forma gen茅rica sobre dichas funciones. Esto supone un acercamiento m谩s amplio e indirecto, pues para actuar sobre conductas concretas puede hacerse sobre otras conductas que tambi茅n tienen esas funciones, aunque no est茅n implicadas concretamente en el problema objeto de consideraci贸n. La experiencia mindfulness, en lo que tiene de aceptaci贸n de las sensaciones y sucesos como ocurren, supone optar por experimentar conductas funcionalmente distintas de aquellas que pueden estar generando el problema por el que la persona pide ayuda, frente al intento por huir de las experiencias sin tener ocasi贸n de experimentarlas. Una persona preocupada por controlar los imprevistos en el trabajo no tiene porque centrarse s贸lo en situaciones laborales sino en cualesquiera otras que tengan que ver con su ocurrencia imprevista.

Esta perspectiva amplia y abierta es m谩s comprensiva y adaptativa que la se centra en el control de elementos concretos de forma descontextualizada. Por ello no es sorprendente que este tipo de terapias de tercera generaci贸n se hayan mostrado eficaces en problemas m谩s amplios y menos definidos como los trastornos de personalidad (Linehan, 1993a y b). Se busca que la persona sea capaz de observar y sentir de forma natural (dej谩ndose llevar) su comportamiento (el mindfulness como observaci贸n) y que al tiempo se comprometa con esa actividad (mindfulness como compromiso). El objetivo es estar abierto a la propia actividad, exploraci贸n que permita obtener datos para su posterior evaluaci贸n. No es incompatible, en absoluto, elegir experiencias, actividades, etc., y al mismo tiempo estar disponibles para experimentar y sentir tal cual las cosas sucedan (Robins, Schmidt, y Linehan, 2004). N贸tese que este modo de proceder favorece la flexibilidad y la variabilidad en el comportamiento, caracter铆stica esencial de su capacidad adaptativa.

APLICACIONES CL脥NICAS

Las aplicaciones cl铆nicas del mindfulness han estado ligadas inicialmente a su papel como procedimiento de control fisiol贸gico-emocional. En ese marco cabe considerar el papel que la meditaci贸n y la relajaci贸n tuvo sobre diversos trastornos psicofisiol贸gicos. Los trabajos de Benson (1975) son paradigm谩ticos en este 谩mbito y ligan la relajaci贸n, meditaci贸n y trastornos cardiovasculares (ver Gremer, 2005).

Jon Kabat-Zinn es, no obstante, quien populariz贸 e impuls贸 el uso de la meditaci贸n mindfulness como procedimiento para tratamiento de trastornos psicofisiol贸gicos o psicosom谩ticos. En 1979 cre贸 el Centromindfulness en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachussets para tratar aquellos casos y problemas cl铆nicos que no respond铆an adecuadamente al tratamiento m茅dico convencional. Desde entonces el Centro viene aplicando el mindfulness-based stress reduction (MBSR) program a un amplio n煤mero de personas. M谩s de 15.000 pacientes han seguido el programa en ese Centro, adem谩s de otros muchos que se han aplicado en otros pa铆ses. Esta actividad cl铆nica ha supuesto tambi茅n resultados en diversas investigaciones cient铆ficas. En ellas se ha constatado, por ejemplo, la utilidad del programa para modificar ciertas funciones fisiol贸gicas e inmunitarias (Davidson y cols., 2003). Lo cierto es que desde la publicaci贸n en 1982 del primer trabajo sobre dolor cr贸nico (Kabat-Zin, 1982) han aparecido estudios que muestran su utilidad en trastornos de ansiedad (Kabat-Zin, Massion, Kristeller, Peterson, Fletcher y Pbert, 1992) o en psoriasis (Kabat-Zin, Wheeler, Ligth, Skillings, Scharf y Cropley, 1998), por ejemplo.

Paul Grossman dirige el Instituto de Investigaci贸n mindfulness de la Universidad de Friburgo en Alemania y se centra tambi茅n en el mindfulness como programa de control de estr茅s. Ha publicado recientemente un meta-an谩lisis (Grossman y cols., 2004) sobre el uso de estos programas, en 茅l se constata que a pesar de que a煤n el n煤mero de estudios es peque帽o, los resultados muestran la utilidad del procedimiento tanto en muestras cl铆nicas como en personas normales. Adem谩s de los trabajos recogidos en el meta-an谩lisis cabe a帽adir otras aportaciones m谩s recientes que muestran la utilidad del programa en c谩ncer (Galantino, 2003; Tac贸n, Caldera, y Ronaghan, 2004) y en transplante de 贸rganos (Gross et al., 2004).

M谩s all谩 del uso de la meditaci贸n mindfulness como procedimiento de reducci贸n del estr茅s, el mindfulness ha sido integrado en tres prodecimientos cl铆nicos de gran inter茅s y que, adem谩s, han aportado evidencia emp铆rica de su utilidad. El primero es la terapia de conducta dial茅ctica. Marsha Linehan (Linehan, 1993) desarrolla un tratamiento bas谩ndose en el mindfulness y la aceptaci贸n para el abordaje de los trastornos de personalidad l铆mite. Los resultados obtenidos le han caracterizado como un tratamiento emp铆ricamente validado (Crits-Christoph, 1998). El segundo es la terapia cognitiva de la depresi贸n, m谩s concretamente la terapia cognitiva basada en mindfulness de la depresi贸n (ver Scherer-Dickson, 2004). Esta fue desarrollada al considerar los elementos implicados en las reca铆das en pacientes tratados por depresi贸n (Teasdale et al., 2000; Teasdale, Segal y Williams, 1995) y ha mostrado la utilidad de este acercamiento (Ramel, Goldin, Carmona y McQuaid, 2004; Teasdale et al., 2002). El programa detallado de la aplicaci贸n est谩 publicado paso a paso (ver Segal et al., 2002). Finalmente, mindfulness se haya integrado tambi茅n en el proceder de la terapia de aceptaci贸n y compromiso, ya referida en este trabajo, por lo que viene a formar parte, como se ha comentado, de los procedimientos cl铆nicos de las terapias de conducta de tercera generaci贸n.

Otro 谩mbito de investigaci贸n ha sido el referido a la consideraci贸n del mindfulness como un constructo susceptible de ser operativizado, evaluado y utilizado como criterio para relacionarlo con otras medidas cl铆nicas. As铆 se ha desarrollado el inventario mindfulness de Friburgo (Buchheld, Grossman y Walach, 2002) y que ha sido estudiado en relaci贸n con el consumo de tabaco y de alcohol (Leigh, Bown y Marlatt, 2005). Tambi茅n se ha desarrollado una escala para pacientes de c谩ncer (Carlson y Brown, 2005).

CONCLUSIONES

El mindfulness plantea un punto de vista complementario con los recursos cl铆nicos convencionales. La atenci贸n e implicaci贸n activa en el momento presente es congruente con el modo de hacer en la terapia cognitivo conductual. Donde s铆 puede producirse un cierto contrasentido es en el inter茅s por aceptar las sensaciones y los elementos vividos frente a controlarlos. Esto es especialmente relevante en el caso de las respuestas emocionales as铆 como en el aquellos problemas derivados de disfunciones psicofisiol贸gicas. Resulta especialmente evidente que algunas funciones no est谩n sujetas a control verbal, por ello s贸lo mediante experimentaci贸n real se puede ejercer un cierto aprendizaje sobre ellas y esto s贸lo es posible si hay una buena experimentaci贸n, una buena observaci贸n mindfulness.

El intento voluntario por controlar la respiraci贸n produce, muy probablemente, disnea. Quien tiene un ataque de p谩nico o un deseo irrefrenable por fumar y pretende controlarlo voluntariamente probablemente obtenga el efecto contrario. Solo hay una forma de "controlar" esas actividades involuntarias e indeseadas: dej谩ndolas estar, dejando que ocurran, observ谩ndolas con la menor interferencia posible, dejando que se autorregulen autom谩ticamente, que realicen su tarea los servomecanismos biol贸gicos responsables de su actividad.

Las posibilidades de integrar esta t茅cnica y este modo de proceder son muchas y aplicable a muy diversos trastornos. Germer, Siegel y Fulton (2005) han editado un libro espec铆ficamente dedicado a esto. En 茅l se puede ver c贸mo actuar y con qu茅 recursos en diversos 谩mbitos de intervenci贸n. Finalmente, recordar que elmindfulness como la terapia de conducta dial茅ctica, la terapia de aceptaci贸n y compromiso, la terapia de activaci贸n conductual y la psicoterapia funcional anal铆tica, recogen, entre otras, la evoluci贸n propia de la terapia de conducta. Ello supone un reconocimiento acumulativo de las aportaciones producidas a lo largo de los a帽os y tambi茅n de cr铆ticas y propuestas nuevas, tal vez no tan nuevas, pero en todo caso renovadas, en la b煤squeda de soluci贸n a problemas recurrentes que tal vez adoptan distintas formas aunque ejerzan efectos semejantes.

REFERENCIAS

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