Aplicación del método pilates en psicoterapia.

Ascensión Ramírez Cágigas

Hace tiempo me vengo preguntando cómo ayudar posturalmente a mis clientes de psicoterapia para facilitarles el hallazgo del “sí mismo”. Mi bagaje formativo en educación física y postural, mi experiencia dando clases de gimnasia de mantenimiento, correctiva, rítmica, adaptada a tercera edad de más de 27 años, me han abierto una perspectiva amplia donde se conectan las causas más profundas humanas y se manifiestan en el cuerpo, dando lugar a tensiones crónicas, debilidad y mala circulación en general.

El cuerpo refleja como un cuadro todo lo que sucede interiormente, afortunadamente no se ve a simple vista, solo alguien que pueda hacer una lectura corporal adecuada puede saber de las adaptaciones que la persona ha tenido que realizar para hacer su historia de vida, para desarrollar su aspecto externo lo suficientemente fuerte para sobrevivir. Ocurre, sin embargo, que es solo una armadura bloqueante y que hace más pesado el ejercicio de vivir cuando ya la supervivencia se ha logrado.

“Joseph H. Pilates, inventor de este sistema, lo llamó inicialmente Contrología, aunque en la actualidad es mundialmente conocido por su propio apellido. Pilates definió la contrología como la completa coordinación entre la mente, el cuerpo y el espíritu, en este sentido difiere de todas las demás formas modernas de ejercicio físico, como por ejemplo los aeróbicos, por su enfoque totalmente holístico de la forma física”. Blount, Trevor y Mckenzie, Eleanor: “El método Pilates”, Círculo de lectores, S.A, Barcelona, 2000, pág.8.

De los principios básicos de este método de la Contrología podemos destacar: Concentración, respiración, centralización, control, precisión y fluidez de movimientos.

Otros conceptos imprescindibles son: Estabilización, alineación, rutina, relajación y coordinación.

La filosofía del método pilates parte de una motivación de adaptación a las necesidades de la vida con una buena forma física y mental y de pasar a la acción realmente en vez de quedarse en el mero deseo.

Todo lo anterior, me hace incorporar, un método de trabajo físico, rehabilitatorio, restaurador y armonizador del organismo como es para mí el método creado por Joseph Pilates a lo largo pasado siglo, en el tratamiento de trastornos psicológicos. He tenido la fortuna, de poder conocer un poco más a fondo el método para darme cuenta de lo bien que se adaptan sus bases a la mejora postural del cliente y a la superación de los conflictos internos del cliente, cuando además de la psicoterapia verbal tradicional, se aprovecha el paso al movimiento y el centrado fisiológico coherentemente a la versión profunda encontrada y elaborada en ese momento traído al presente y que presenta una nueva oportunidad en su creación.

El cuerpo alineado, asociado/disociado, centrado, coordinado favorece un mejor funcionamiento global del organismo y ayuda a la razón a comprender en un plano energético de mayor visión. Así, podemos avanzar en el desarrollo humano tras la superación de la supervivencia en incluso inmersos en ella. El cuerpo fuerte como un gran recipiente perfectamente conectado, flexible y a la vez seguro para poder atravesar y liberar la coraza que nos aleja de ser quienes realmente somos, que hemos creado para protegernos y para ser aceptados.

Pretendo incorporar un sistema de control corporal y de conciencia de uno mismo para ampliar más las posibilidades de autoconocimiento y de integración del trabajo de psicoterapia. Es algo intuitivo lo que me surge en esta exploración, puesto que he estudiado de manera independiente las disciplinas físicas y las psicológicas, y es desde el análisis bioenergético, enfoque psicológico que incorpora ejercicios físicos, movimientos libres y/o espontáneos, respiraciones, masajes, traslaciones asociadas al tratamiento verbal y vivencial de la experiencia de los clientes verdaderamente buscadores de “sí mismos”, durante esta formación en la que sigo profundizando tengo la muestra que es posible incorporar en la terapia psicológica el cuerpo, como ya hizo en su tiempo Moreno con el Psicodrama y posteriormente Perls con la Gestalt.

Digo que parto de una intuición, y que la aplicación corporal de los ejercicios durante las sesiones de psicoterapia, observando cada corporalidad y ayudándola a encajarse en la verdadera corriente natural y anatómica, hará posible que podamos acompañar, favorecer el encuentro de los lugares atascados que van a ser revividos, afrontados, elaborados y liberados de manera comprensiva y concienciada para el cliente.

Mi idea es la facilitación de un contexto terapéutico tanto grupal, trial, dual o individual para ir en busca del control central corporal que paralelamente favorece el centrado psicológico y su encaje coordinado.

Si desea explorar su experiencia acompañada puede localizarme y juntos ir a redescubrirse.

Puede hacerse individual, en pares y en tríos. Consulte precios.

Para otras propuestas pónganse en contacto.

Ascensión Ramírez Cagigas, agosto de 2013