Charla coloquio.

Por Ascensión Ramirez Cagigas Psicóloga y Psicoterapeuta
2 de Marzo de 2017 Ateneo Andaluz, Dos Hermanas (Sevilla)

  1. El enamoramiento como un programa de la naturaleza.
  2. ¿Es el enamoramiento lo mismo que el amor?
  3. ¿De quién nos enamoramos?
  4. ¿Cuánto dura el enamoramiento?
  5. ¿Puede ser posible enamorarse de más de una persona a la vez?
  6. ¿Se puede recuperar el enamoramiento y sumarlo al amor de pareja?
  7. Claves.

01.: El enamoramiento como un programa de la naturaleza.

Todo está preparado en nuestro organismo para cumplir con la propagación de la especie y el enamoramiento es el estado emocional y físico que manifiesta esta predisposición a la búsqueda de pareja.

El enamoramiento consiste en un entramado bioquímico-fisiológico que influye en el estado de ánimo volviéndolo elevado y expansivo, coloreado e intenso, es un estado de locura transitoria donde vivimos la transformación de la realidad y nos concentramos tanto en descubrir a la pareja que perdemos interés incluso en las necesidades más básicas como comer, dormir, descansar, relajarse, que se alteran. Se caracteriza porque, de pronto alguien, parece ser externo, pasa a ser un centro de atención interno y obsesivo, pues es persistente, y genera un fuerte deseo de fusión con la persona objeto del enamorad@.

El ser humano puede creerse con control sobre este estado, pero solo si lo comprende puede regularlo y observarlo. También la experiencia puede ayudar a contenerlo y, a veces, a decidir salir voluntariamente del estado enamorado y así ocurre ya todo un proceso de duelo de mayor o menor intensidad semejante a un síndrome de abstinencia de cualquier drogadicción.

El programa natural nos condiciona es cierto, aunque la mayoría de las personas generamos defensas que suelen hacernos de protección y, en no pocas ocasiones nos apartan de la aventura de entregarnos a ese estado tan gratificante y placentero.

En sí mismo, el estado del enamorado es de felicidad, solo que ésta es condicionada a la presencia y cercanía de su recién descubierto “amor”.

Este “amor” siempre es, aparentemente, el verdadero y único, el que siempre habíamos esperado. Esta historia es la de los cuentos de hadas, eterna inspiración de canciones y leyendas, es un estado que te envuelve y te arrastra y, por supuesto, si hay separación del amad@, hay un terrible sufrimiento que puede incrementarse si no se recibe la respuesta deseada o se incumplen expectativas creadas por el enamorado.

En resumen, nuestro programa salta solo, sin aviso, sin control, y el deseo prioritario es la unión con el o la amante.

Como veremos, el enamoramiento produce neurotransmisores y éstos a la vez producen efectos que generan más y diversos neurotransmisores, lo descubriremos en el cuadro del siguiente esquema:

02.: ¿Es el enamoramiento lo mismo que el amor?

Como hemos visto anteriormente, el enamoramiento surge de manera natural aunque a veces las resistencias y los miedos a la entrega lo dificulten. Entonces puede que pensemos en estar simplemente acompañados o solos.

El enamoramiento es ocasional, sin embargo se puede evitar u olvidar con solo dejar de avivarlo.

El amor es básico para la existencia de los humanos, nos hace ser nutridos y protegidos cuando somos unos bebés desprotegidos, nos da una identidad de especie, el amor se genera y es un sentimiento nuclear. Puedo decir sin temor a equivocarme, que el amor es el centro de todas las inquietudes humanas, es con el que hacemos lazos amorosos desde que nacemos sin parar hasta el final de nuestras vidas.

En terapia siempre cualquier conflicto se relaciona con una herida en el vínculo afectivo y, se sana encontrando el núcleo amoroso.

El amor en la pareja se crea con el vínculo que ambos partícipes sean capaces de desarrollar. Si hay enamoramiento previo se puede facilitar, aunque no siempre es un requisito para la construcción amorosa.

Cuando muchos decimos, “se me acabó el amor, ya no estoy enamorado”, no es correcto, es entonces cuando se empieza realmente con el trabajo del amor afectivo, que no romántico. Es, sin embargo, un periodo de cambio, una zona no confortable que procuramos pasar de largo lo antes posible. Cuando hemos vivido el enamoramiento, queremos que siga y dejar que el estado haga por nosotros el vínculo, aunque eso es un autoengaño. Es un trabajo de cada cual permitirse salir de vivir de la renta del enamoramiento, a elaborar realmente la aceptación y el amor con alguien.

03.: ¿De quién nos enamoramos?

Nos enamoramos de nosotros mismos, de nuestras cualidades y capacidades vistas en el otro, pero disociadas de nosotros, de pronto todo lo que anhelamos lo encontramos en el otro sin darnos cuenta que está en nosotros. Construimos un ideal de pareja relacionada con la cultura y sociedad en la que nacemos, con los mitos claves y, lo observamos en toda expresión de arte y representación del contexto en el que vivimos. Todos creamos a alguien a quien “amaríamos”, luego las vivencias hacen definir, delimitar, concretar.

La verdad es que no vemos a la persona de la que nos hemos enamorado, hasta que dejamos de estar enamorados, esta es una curiosa observación, seguro que les llama la atención.

Y voy a más, la focalización en lo que “me gusta” de alguien, hace que lo que es en global no pueda descubrirse. Cuando el periodo más agudo pasa es cuándo puede empezar el verdadero encuentro entre los enamorados. Señalo que este estadio agudo siempre es crítico cuando se considera el enamoramiento como amor y, si es así, suele suceder la compresión de que muchas veces no hay casi nada en común, se descubren las diferencias y en ocasiones pueden pesar demasiado.

Otro apunte es que el enamoramiento es un estado de la persona que lo vive y nada tiene que ver el amado o amada en ésto. Quiero concretar que es un@ quién se enamora, crea su realidad y su visión del otro independiente de lo que puedan ver o contar los demás. También añado que el enamoramiento es independiente del objeto amado, es decir, uno se enamora por dentro, no de alguien, aunque curiosamente pone ese enamoramiento fuera y dice “estoy enamorad@ de …”.

04.: ¿Cuánto dura el enamoramiento?

Puede durar tiempo, desde meses a años, depende de la capacidad de idealización que tenga la persona, en todo caso, la fase de locura y expansión suele rondar aproximadamente entre dos meses y 8 meses, si hay distancia física o geográfica entre los amantes puede extenderse hasta 2 años o más, ya digo hay muchas diferencias individuales y, la historia de cada persona afecta a esta duración.

05.: ¿Puede ser posible enamorarse de más de una persona a la vez?

Es posible, cada persona tiene su propia capacidad para enamorarse y la influencia educacional y social puede afectar a los modelos del amor que desarrolle. Señalo los conflictos que pueden surgir en el sistema de creencias, cuando alguien pueda quebrar las normas de una cultura, sin embargo nadie puede mandar sobre quien se enamora y de la diversidad expresiva de su manifestación.

También puede ocurrir que la persona esté predispuesta internamente a sentir los efectos de la expansión del estado de enamoramiento y pueda mantener varios amantes en plena euforia hormonal.

Incluso puede activar relaciones de amor previo a través de los enamoramientos, por estar en un estado de consciencia alterado, si el enamorado consigue salir de la obsesión por una sola persona y, si logra conservar su vida sin apegarse al objeto amado.

06.: ¿Se puede recuperar el enamoramiento y sumarlo al amor de pareja?

Vuelvo a insistir en la capacidad de enamoramiento de cada cual, y los gestos de cada día construyen un vínculo amoroso que puede llegar a ser enriquecido y creativo. Es importante salir de la zona de confort con frecuencia, activarse, atenderse y atender en todo lo que sea posible. El afecto profundo puede movilizar la pereza a la comodidad que todos padecemos y también la tendencia a poner en los demás las responsabilidades propias. El amor es mágico, pero también un@ puede aprender a hacer que la magia se de, si uno lo decide y lo establece como prioridad y, es persistente en dicha inversión. Y ya no depende del otro, igual que en el periodo de enamoramiento espontáneo inicial.

No quiero dejar de hablar de la importancia de la actividad sexual en la relación de pareja que indudablemente es básica para fortalecer la conexión afectiva corporal y expresiva. No hay pareja sin sexo, no sería una pareja tal cual la definimos.

07.: Claves:

  • Entender que podemos explorar el enamoramiento si surge o decidir sentirlo sin perderte en nadie en concreto, vivenciarlo como un estado de consciencia curioso y realmente enriquecedor.
  • Salir de las creencias románticas que conducen al idealismo amoroso y, por tanto a entrar en relaciones engañosas , cargadas de expectativas y de peticiones al otro, teniendo en cuenta que en este momento todo es eterno, por el estado mental del o de los enamorados.
  • El vínculo amoroso no depende del enamoramiento, pero si aparece es interesante independizarlo del mismo.
  • El enamoramiento es un recurso natural para escoger pareja al que podemos rendirnos sabiendo lo que es y observándonos con curiosidad, para poder mirar a la persona que se elije entre la neblina, sin ponerle cualidades que realmente si tiene, es pura coincidencia. Los humanos elegimos pareja influidos por patrones de muchos tipos y, la mayoría son automáticos. Es interesante hacerlos lo más conscientes posible a través de estas experiencias emocionantes. La vida es emoción y luego aparece la razón o lógica.
  • Si queremos tener pareja será buena idea la disminución de los requisitos que tiene que cumplir. Mirarnos dentro, ser sinceros para decidir si podemos estar dispuestos a compartir, aceptar y descubrirnos dentro de esa relación o, simplemente queremos entregarnos a la locura de amor. Con otras pretensiones puede que repitamos patrones que nos conducen al sufrimiento y, que en la mayoría de ocasiones, son anclajes de creencias.
  • Otra cosa importante es la energía que estamos dispuestos a poner en la relación de pareja. Muchas veces no tenemos ganas de complicarnos y salir de la zona de confort en la que nos instalamos. Y volvemos a autoengañarnos deseando tener a alguien para quién de verdad no estamos dispuestos, a veces ni siquiera le dejamos un hueco para el encuentro. Reflexionar nos ayudará a descubrir lo que realmente queremos en el fondo, lo demás son impulsos, sin más, que pueden terminar apagándose.
  • Tener pareja supone estar implicado. tener proyectos comunes, mejorar las habilidades de negociación y comunicación, además de la práctica en la expresión de nuestras emociones y, en la contención de aspectos que solo pueden perjudicar, como por ejemplo, hablar de nuestras anteriores parejas o de los traumas que vivimos en esas circunstancias.

Esta lista puede crecer indefinidamente, pero así está bien por ahora, la dejamos abierta.

Espero que estas cuestiones y claves nos despierten intereses en nuevas perspectivas para observar el enamoramiento, el amor y, de este modo lleguemos a conoceros mejor.

Actualizado (Lunes, 06 de Marzo de 2017 09:19)