La hipnosis transpersonal

Introducción:

En la actualidad, estamos continuamente hablando de la meditación como la manera de conectarnos profundamente, de parar la mente neurótica, de encontrar la superación de perturbaciones de pensamiento que afectan a nuestra vida diariamente. Dichas alteraciones giratorias, provocadas por un cerebro avanzado y evolucionado más de los que todavía entendemos, requieren conseguir una detención para lograr despejarnos y encontrar maneras de relacionarnos con nuestras partes internas de un modo diferente.

Indudablemente la meditación ayuda muchísimo, aunque con frecuencia es un hándicap para nuestro funcionamiento occidental, todos automatizados en hacer y si no rodando hacia la lo-cura. El ritmo de aprendizaje en la meditación depende de la práctica y de la autodisciplina, como cualquier hábito humano.

Con frecuencia observo que las personas amantes de su propia escucha se esfuerzan por hallar la concentración y la profundización. Las prácticas de meditación en sus distintos variantes son bastante complejas y requieren un ritmo interno suficientemente regulado para poder permanecer. Hay un índice de abandono muy grande de estas prácticas por ese motivo, en occidente, aunque ahora surjan disciplinas integradoras de actividades físicas con atención plena –mildfulness- con contemplaciones objetales, con focalizaciones vacías, etc. Son ideas muy acertadas que buscan la integración de la importancia que se da al cuerpo en nuestra sociedad y lo necesario que es poder parar la máquina de las neurosis y de las psicosis adaptativas y culturales.

Esta propuesta nace de mi experiencia con la práctica de la psicoterapia que incluye el trabajo con procedimientos hipnóticos. Según los estudios cerebrales con neuroimagen, descubrimos un paralelismo muy importante en el funcionamiento de las áreas de atención e imaginación en hipnosis y en meditación. Como podemos observar en la imagen 1 comparativa:

Imagen 1

 

Podemos ver que en el cerebro en meditación está activada la parte inferior de la corteza superior del hemisferio derecho en conexión con el cuerpo calloso llamada corteza anterior cingular encargada de centrar la atención y de sintonizar los propios pensamientos. En la corteza del hemisferio izquierdo, destaca activada la zona de la sensación y el área parietal, relacionada con las sensaciones internas.

En la imagen comparativa del cerebro en hipnosis, destaca la misma zona del lóbulo prefrontal que en la de meditación, la corteza anterior cingular, área de la atención centrada, y se observan más áreas de la corteza visual, del área de la sensación y motora y área lenguaje. Corteza prefrontal dorsolateral se ilumina al favorecerse elecciones conscientes y mantener en la mente enfocada, formar planes, conceptos y por supuesto crear nuevas memorias.

Es cierto que la focalización de la atención es común a los dos estados cerebrales, y que también, esta foto sólo muestra un momento, mientras que el cerebro es dinámico en sus experiencias, así que puedo afirmar la semejanza entre el estado meditativo y el estado hipnótico en activación eléctrica cerebral.

Quiero, por tanto, exponer mi acuerdo con la idea que la hipnosis es un estado de conciencia que se caracteriza por una atención centrada, un incremento de la imaginación, la sensación, y/o los movimientos involuntarios. Es un estado de unión consciente e inconsciente que se mantiene aún en presencia de habla y que permite desarrollar visualizaciones relacionadas con vivencias, a la vez hacer transformaciones en las mismas a través de la instalación de nueva experiencia, que al procesarse creará nuevos recuerdos que sustituyen a los antiguos. Que la activación de redes neuronales alternativas a las instaladas. favorece que la persona experimente sus temas realizados o resueltos y pueda ampliar sus mecanismos de respuesta ante emociones propias y de los demás, más sanos y depurados, después del trabajo terapéutico en esta comprensión paralela de conciencia. Lo que hablo puede extrapolarse a la meditación igualmente, con la diferencia a mi parecer, que ésta es más compleja pues no suele usar el lenguaje para comunicar lo que acontece en el interior y, por tanto no puede beneficiarse de la interacción con el terapeuta que sí ocurre durante el proceso hipnótico. Otra diferencia al menos, es también que la meditación busca la observación emocional y de pensamiento, con la tarea de alejarse de la sensación y dejarla ir. Durante la hipnosis, la persona puede vivir emociones intensamente, y a la vez observarlas, transformarlas, crear nuevos antídotos al sufrimiento, y elaborar patrones de funcionamiento más acordes con la felicidad y el bienestar.

La hipnosis podría considerarse una meditación ampliada, y además con la facilidad de llegar a estados meditativos y reparadores de manera más rápida que la meditación en sí misma. Es un conjunto de procesos que favorecen la concentración a partir que se comienza a descubrir la experiencia voluntaria. Y si la meditación es mantenerse concentrado, la hipnosis es todo concentración y abre la puerta a focalizarse cada vez más fácilmente. Es un vehículo de tratamiento de los problemas humanos y especialmente los derivados de aspectos más elevados como el altruismo, el amor, la compasión, la sabiduría, la ecuanimidad, la renuncia al yo construido para sobrevivir, la liberación de la estima propia a través de la evolución a estimar a los demás. Otros temas importantes son la convivencia con la muerte, el cambio continuo, y la apertura a la prosperidad en todos los ámbitos.

La conciencia en hipnosis es permeable y flexible, creativa y creadora es un momento que aprovechado ayuda a crecer en la labor compleja de “Hacerse SER Humano” y sacar el máximo partido a nuestro cerebro, y por tanto a nuestro cuerpo-mente-esencia, capacitado para descubrirnos.

Como he dicho, quiero proponer un trabajo terapéutico transpersonal a través del uso de diversos procedimientos hipnóticos que favorecerán la maduración afectiva emocional personal y la conducirán a una visión global y amplia de la existencia, alcanzando las necesidades sin necesitarlas. Saliendo de los grandes conflictos para proceder a la construcción interna de sistemas elegidos que nos amplíen la conciencia. O simplemente dejándonos de construir engaños y poder sostenernos en el vacío de la incertidumbre. También desarrollar la capacidad de dar, de tomar y de soltar.

¿Cómo puedo concretar prácticamente esta experiencia?:

Organizando unas sesiones monográficas o talleres por tema.

Descripción:

Los talleres serán en grupo, y la participación de cada integrante es activa e interactiva, habrá una parte corporal antes de entregarnos a la experiencia hipnótica, pero el comienzo es clave con la presentación y expresión de lo que demandamos ante los demás de lo cerrado y que se desea transmutar.

Fecha:

La idea requiere el paso a la realización, por eso voy a concretar una fecha quincenal para la reunión del grupo de crecimiento transpersonal con hipnosis, que en este caso realiza la función catalizadora que tiene por objeto lograr la profundización en el Ser verdadero y producir los desplazamientos necesarios para dejar los hábitos del pensamiento torturador y victimizador, y encontrar una mente plácida, despejada, paciente y generosa que vaya creando más eficazmente la vida.

¿Cuándo será el primer taller de hipnosis transpersonal?

Tema: Amor o dependencia

A partir de aquí se irán proponiendo los temas por consenso de los asistentes, así como la frecuencia de los talleres, que aunque en principio considero que se realicen cada dos semanas, podemos acordar distintas fechas.

Duración:

Es de una hora y media.

Asistencia y aforo:

Es importante que me avisen para la asistencia. Para realizarlo es importante que haya 3 personas como mínimo.

 

Cualquier duda o propuesta pueden escribirme o llamarme.

 

Ascensión Ramírez Cagigas, psicóloga especialista en psicoterapia e hipnosis clínica. Noviembre 2021

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